Se enamoró y su mamá la encerró en el ático 25 años. Al entrar al cuarto, la policía se horroriza

Si observamos la historia, podemos llegar a pensar que las sociedades antiguas eran de pensamiento cerrado y conservador. Que los pensamientos de otras épocas estaban errados y no contenían ni un poco de sentido común al realizar su toma de decisiones.

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En especial, durante el siglo XIX, se cree que las personas estaban totalmente fuera de sí y que sus pensamientos iban movidos más por dogmas y costumbres religiosas, que por la lógica, por lo que muchos pecados eran cometidos en “nombre de Dios”.

Si nos remontamos a Europa, en ese siglo, podemos observar que la sociedad de la época no se parecía en nada a nuestra cultura liberal de ahora. Si nos vamos unos siglos más atrás, podremos entender el porqué de algunos de nuestros comportamientos actuales ya que, aunque no nos guste, la historia tiende a repetirse.

La historia de la mujer que encerraron en el ático.

En una casa francesa ocurrió una terrible historia que, hasta para la época, era demasiado. Allí vivía una mujer hermosa, su nombre era Blanche Monnier. Cuando tenía 25 años, su futuro porvenir aún no estaba claro y lo única que ella sentía hacia él era miedo y temor.

Cuando era una niña, su timidez e inseguridad, no la abandonaban ni un instante. Eso sin contar que la relación que tenía con su madre no era nada buena, por lo que en muchas ocasiones, sufría de ataques constantes de la terrible anorexia.

Tener una buena relación con tus padres, durante el siglo XIX, no era una tarea fácil. Para empezar, todo lo que ellos dijesen, tenía que contar con un amén de nuestra boca. Por nada del mundo podía discutírsele ni cuestionar nada a ellos.

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Blanche había perdido a su padre por causas naturales, pero no por ello su madre y ella quedaron desatendidas, ya que al su padre ser un rico burgués, ellas no podían tener ningún tipo de quejas.

Un fatídico día, Blanche se enamoró de un joven muchacho, estudiante de leyes en la universidad. Todo iba bien, hasta que su madre le dio el visto malo al joven por ser pobre y joven para mantener un hogar. Por eso, para que ella no optara por casarse con ese hombre, decidió encerrar a su hija en el ático, para que así ella se olvidara para siempre de él.

Luego de que 25 años pasaran, la policía francesa fue avisada, mediante una carta, del encierro por el que pasaba Blanche. Cuando lograron entrar al ático, se encontraron con lo siguiente:

Ya Blanche tenía unos 49 años. Se encontraba encerrada en una habitación oscura, a la que no entraba la luz del sol, rodeada de cucarachas, sobras de alimentos y sus propias heces. Su peso no superaba los 25 kilos.

Blanche fue apartada del sol durante todo ese tiempo. Su madre falleció a pocos días que se realizara el juicio. A Blanche la internaron en una clínica psiquiátrica hasta que, 12 años después, también falleció.

Sin duda es una historia de lo más trágica.

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